JUSTICIA PARA SARA

LO MAS CLARO ES QUE TODO ES MUY OSCURO

Las asociaciones de personas consumidoras y usuarias, existimos además de para atender reclamaciones, para criticar, analizar, debatir y proponer desde la sociedad, lo que captamos como mal funcionamiento del mercado del consumo.

Esto puede sorprender a muchos, aquellos que están ajenos a las sociedades verdaderamente democráticas, reales, no solo formalmente o en las instituciones públicas, partidos…

Comienzo esta aportación a ese debate público que hay en la sociedad, entre la gente, y que los representantes de diversas instituciones públicas y privadas, incluidos muchos medios de comunicación, eluden, desde la expresión y máximo respeto al procedimiento judicial en curso sobre el presunto homicidio imprudente de Sara Gómez por parte de Javier Alejandro Massó del Canto y José Jiménez Viudez, cirujano y anestesista respectivamente, que la intervenían en los quirófanos del Hospital Virgen de la Caridad de Cartagena.

Expresado este respeto, he de manifestar en nombre y representación de la organización que tengo el honor de presidir, Unión de Consumidores de España RM, que solicitó a su señoría poder personarse como acusación popular en el procedimiento judicial y en el que finalmente se nos ha autorizado por parte de la autoridad judicial competente.

¿Por qué adoptamos esta determinación de personación como acusación popular? Porque existen en esta causa, diversos aspectos en los que se hace necesario el ejercicio de intereses generales de las personas consumidoras, necesidad de defensa de intereses y derechos colectivos y difusos, muchos juristas, representantes institucionales o sindicales, no conocen esta legitimidad constitucional y  de nuestro ordenamiento normativo, pero deberían conocerla, es una vertiente de las asociaciones de consumidores que debería ejercerse más frecuentemente y que solo por falta de medios y apoyo de la administración no se hace.

Las aportaciones al debate en “Plaza Pública” que a casi todas las partes incomoda, es una dinámica propia de una democracia social, normal, deberían ser dinámicas habituales o ¿para qué sirven las relaciones entre las instituciones y la ciudadanía? Nadie puede pretender que seamos súbditos, sometidos y resignados a nuestra suerte, máxime cuando nos sentimos desamparados, desprotegidos en el ejercicio de derechos.

Si, las asociaciones de consumidores tenemos esta legitimidad como la tienen las demás partes, cuerpos de intereses de todo tipo, no somos invitados de piedra, ni oportunistas que buscan promoción publicitaria, si no ejercemos más esta misión constitucional, repito es porque la administración teme lo que él significaría y prefiere que seamos dóciles y prefiere no apoyar decididamente a estas herramientas constitucionales de representación y autodefensa de derechos e intereses, lo cual viene muy bien al conjunto de lobbies de intereses que ejercen presión fuera del debate público porque les es más rentable, y así se lo hacen ver a los servidores públicos eventuales o políticos de turno, mejor la mesa de camilla que el debate público con libre expresión y ejercicio de legitimidades de todas las partes, así funciona esto y no existe el mínimo interés en reformarlo, ni cambiarlo, ni nada que se le parezca.

Dicho esto, me pregunto ¿Cómo podemos tratar de promover un cambio en inercias que tenemos la convicción de que son maliciosas para la dinámica del mercado de consumo? ¿Expresando indignación y frustración, rebelándonos continuamente contra esta falta de voluntad de principio fundamental del derecho “dar a cada uno lo suyo”?

Vaya osadía la nuestra

Lo más doloroso de todo para nosotros es la pérdida de vidas humanas de personas, como la trágica muerte de Sara (que en su posición inicial no era más que la potencial usuaria de un servicio privado, la cirugía estética) y las terribles consecuencias para su familia, en especial su hijo y su hija, es que todas estas barbaridades de negligencias sanitarias, de malas praxis, de presuntos homicidios imprudentes y demás actos dolosos, pueden evitarse, podía evitarse en primer lugar cumpliendo cada institución sus obligaciones legales, sus competencias, sus funciones, mandatos legales y haciendo efectivos derechos que no se cumplen, transparencia del mercado, información veraz, publicidad legal, contratos explícitos, control de operadores del mercado, sus acreditaciones, sus controles exhaustivos y periódicos, la responsabilidad social corporativa, los principios éticos y deontológicos, el servicio al consumidor, su defensa a ultranza y por encima de todo…

¿Qué institución debe tener la sagrada obligación de hacer que todas esas obligaciones, que esas competencias se cumplan, y que permita que la sociedad de consumo funcione con trasparencia, con garantía y seguridad para la persona, para los competidores, para la fiscalidad, para todo?

Este es nuestro punto de mira, independiente de la empatía hacia la víctima y víctimas, al fin y al cabo, la empatía, la solidaridad, la vocación de servicio desinteresado es la base de nuestra filosofía de sector social pro derechos humanos.

Nuestras pretensiones se repiten una y otra vez y no obtenemos apenas avances por que no depende de nuestras entidades sociales y sin apoyos ni medios, sí que son compromisos valientes en los que asumimos los riesgos de ataques de todo tipo, gracias a los increíblemente sensibles y vocacionales profesionales del derecho, de la información, de la formación, voluntarios, generosos…que no fallarán nunca, le duela a quien le duela, incluidos a los que desean vernos desaparecer, extinguirnos como asociaciones de consumidores y usuarios, muy incomodos como en todas las partes del mundo.

LA MUERTE DE SARA, REPITO, SE PODRÍA HABER EVITADO, LOS MERCADOS VAN MUY POR DELANTE DE LA AUTORIDAD DE LAS ADMINISTRACIONES, QUE LLEGAN TARDE O NO LLEGAN, NO SE LES ESPERA, LO CUAL GENERA CAOS, RIO REVUELTO, SELVA, INSEGURIDAD Y PERDIDA DE VIDAS HUMANAS.

La sociedad, la dinámica del dinero en el mercado, el negocio, el beneficio, va por delante de las administraciones públicas y estas son tibias con los agentes que operan en los mercados, como los médicos en servicios privados de mercados suculentos en sectores como la cirugía estética, la ortodoncia, la audiología, la ortopedia, la óptica, la industria farmacéutica  y otros, son miles de millones anuales los que mueven y remueven la sociedad, el dinero de la gente, la actitud del político, la dejación de competencias y garantías, los que no son nada frente a esos mercados emergentes, anexos a la salud esencial y primaria de la ciudadanía.

Por poner un ejemplo muy clarificador, la sociedad europea, su dinámica de mercados abiertos, de competidores honestos que hacen que el consumidor y usuario se beneficie de esa competición leal, tanto en precios como en calidad, en acceso a servicios sanitarios de mejora del bienestar, de la autoestima, de la calidad de vida, no era compatible en su día cuando se regulaban esos mercados comunitarios, con la obligatoriedad de colegiarse a una corporación, osea entidad entre administración pública y entidad privada, ¿si yo tengo mi carrera universitaria y la autoridad sanitaria y las leyes me controlan y regulan, porque tengo que colegiarme a un organismo, obligatoriamente o de lo contrario no puedo ejercer?

La visión del modelo europeo, liberal y de mercados abiertos, ágiles y competitivos, no era ni es compatible con esa dinámica rígida, casi como armadura de la edad media para estos mercados, ¡así es imposible competir! Bien, los lobbies y los países influenciados por estos, dan el visto bueno a que los colegios profesionales como el de médicos, continuaran existiendo desde el siglo IXX hasta nuestras fechas, siempre bajo el deber de, que sirviera para controlar escrupulosamente la conducta de los médicos y garantizaran los derechos de los consumidores y usuarios, esta es la base legal que permitió continuar existiendo a los colegios de médicos y la OBLIGACIÓN PARA LOS MEDICOS, DE PAGAR CUOTAS IMPORTANTES, OTOGANDOLES UN IMPORTANTÍSIMO PODER QUE DEBERÍA SER PROPIO DE LA AUTORIDAD SANITARIA, LA ADMINISTRACIÓN ¿LO USAN ESE PODER ADECUADAMENTE?

¿Es sorprendente leer esto y pensar en la muerte de Sara?

¿Qué sensación produce en el fuero interno de cada uno esta información?

Seguramente la misma sensación que la que yo siento, la misma indignación como ciudadano, consumidor y usuario, como persona, como padre, como hermano, como hijo etc.

EL DEBATE ESTÁ ABIERTO LO QUIERAN UNOS (POR PODEROSOS QUE SEAN) O NO, ESPAÑA ES UN ESTADO DE DERECHO Y VIVIMOS PROTEGIDOS BAJO EL IMPERIO DE LA LEY, LUEGO NO CABE LA SELVA, ESTA Y EL IMPERIO DE LA LEY SON INCOMPATIBLES.

¿Por qué desde estas regulaciones del mercado comunitario de los servicios, en este caso a la persona en su vertiente de mejora de su cuerpo, su imagen, su autoestima a través de la cirugía estética… no se reguló este mercado? ¿Por qué han transcurrido más de 11 años y aún nada se ha avanzado, cero en regular este mercado? no solo la profesión en términos de capacitación profesional para salir al mercado bien capacitado, sino los controles, protocolos, condiciones necesarias contractuales, garantías y seguridad adicional para que una persona entre en ese mercado con un/a profesional fuertemente capacitado y con seguridad técnica, pero también con empresas, clínicas, quirófanos, informes, controles, fiscalidad, memorias, deontologías, infraestructuras, instrumentos legales…necesarios para ese derechos esencial a “LA SALUD Y LA SEGURIDAD”.

O lo que venimos en calificar como LEY SARA. Un antes y un después.

No parece que haya mucha prisa en impulsar esta ya irrenunciable regulación, en aquellos que tienen la competencia, conocimientos, intereses económicos colosales.

Ahí sigue la persona usuaria, en medio de una vorágine que de hecho incrementa día a día el grupo promotor de la nueva asociación de víctimas de negligencias en cirugía estética, personas que sin haber pagado con su vida esas malas praxis, si les han hundido la vida, con cicatrices de por vida, de rostros que no desean tener, de estafas económicas e intrusismo, en definitiva, LA SELVA, LO CONTRATIO AL IMPERIO DE LA LEY DE UN ESTADO DE DERECHO, COMO ES ESPAÑA.

En este mes de junio se producirán nuevas comparecencias ante su señoría de actores del trágico y presunto homicidio imprudente de Sara Gómez, esperamos lo máximo del descubrimiento de la verdad por supuesto, la ciudadanía debate y mucho, otra cosa es que los medios de comunicación no lo publiquen en su día a día, y que los operadores de ese debate se estén escondiendo.

La sociedad se siente muy defraudada por hechos y ausencias demoledoras, silencios atronadores en este proceso judicial como el del Colegio de médicos de la Región de Murcia, y de la Sociedad española de cirugía plástica, reparadora y estética, o la sociedad murciana de cirugía plástica, reparadora y estética, en este caso, la del SECPRE, nos llama mucho la atención que anunciaran su personación en este procedimiento judicial si el colegio de médicos lo hiciere, puntos suspensivos.

Muy poco representativos, muy alejados del reconocimiento, la complicidad, el prestigio y el cariño que la sociedad siente por sus médicos.

Un mes de junio vital para la familia y los cientos de miles de personas y entidades en toda España y fuera de España siguen a diario el proceso que marcará un antes y un después a la muerte de Sara, una justicia que coloque en su lugar, hecho a hecho, ni más ni menos, para poder calificarlos y dar ejemplo a toda la sociedad de cuál es el límite entre el mercado, la competencia, el dinero, la ganancia, y la seguridad y derecho a la vida de las personas.

Entre tanto, en pleno silencio de la noche, no puedo dejar de imaginar el sonido de 28 punzadas en un cuerpo vivo pero indefenso, desnudo.

junio de 2022.

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